lunes, 25 de enero de 2016

La Verónica, todo un redescubrimiento

Llevaba años abierto bajo el nombre de "La vaca Verónica", pero desde hace no mucho y tras una reforma y algunos cambios en su carta, es "La Verónica" a secas (www.restaurantelaveronica.com). Un sitio, en el madrileño barrio de Huertas donde todo sabe rico, en el que cada plato está hecho con mucho mimo y en el que se nota, junto a la buena mano en la cocina, el don de gentes de Mariana. Ella es
su propietaria, una interesante mujer cuya vida también está íntimamente vinculada al mundo del arte y, especialmente, de la música. 

Las palabras que cuelgan del techo ("sonríe", "comparte", "vive", "disfruta", "besa", "come", "ama") son toda una declaración de intenciones y el espacio es de lo mas acogedor.

Hay varios menús a diario para elegir, pero nosotros comimos a la carta. El plato de cuchara ocupa un lugar imprescindible, con uno distinto cada día. Guisos aligerados para relamerse. Ese día tocaba lentejas con verduras y carne, servidas en un puchero monísimo de los de toda la vida, en versión mini, con arroz blanco y piparras como guarnición.

Pero antes nos encantó el pollo en escabeche y una alcachofa confitada, a la plancha y coronada con un huevo de codorniz. No han quitado clásicos de la carta como la pasta con carabineros. Y aún tuvimos hueco para probar la presa ibérica con unas patatas puente nuevo deliciosas y un par de postres: la tarta de limón y merengue y la tarta de brownie con dulce de leche.

Trato muy familiar y cercano y cortita, a la par que correcta, carta de vinos. Para repetir mas de una vez. 

lunes, 18 de enero de 2016

Nuevas visitas en Madrid: Random

Al éxito de "El Columpio" y "Le Cocó" en Madrid, se suma ahora una nueva apertura de los mismos dueños, Esteban Arnaiz y Aynara Menchaca bautizada como "Random" (C/Caracas, 21 www.randommadrid.com). Y es que la capital no deja de sorprendernos con constantes inauguraciones de restaurantes.

"Random" ocupa el antiguo espacio de "Mosaiq", aunque nada nos recuerda a aquel establecimiento de cocina árabe. Sus nuevos propietarios han hecho una inversión potente en el diseño y en las instalaciones que se refleja en un local espectacular con distintas estancias. La terraza está completamente acondicionada tanto para invierno como para verano y el comedor resulta de lo mas acogedor.

Hacen cocina de mercado con influencias de cocina internacional. A nosotros nos sorprendió el plato de huitlacoche, hongo del maíz, entre los entrantes, aunque también se ofrecen las clásicas croquetas, micuit de foie o jamón ibérico con pan de cristal. Hay varios platos de cuchara como los callos o los garbanzos con tripa de bacalao y almejas, aunque nos decantamos por un rico arroz socarrat con hongos. Como segundos, varias carnes (hamburguesa de carrillera ibérica, paletilla de cordero asada o steak tartar con tuétano) y otros tantos pescados (merluza a 45º, pargo a la sal con pisto o pixin a la brasa con verduras.

De postre, nos decantamos por la tarta tatin de manzana y la mousse de chocolate con praliné. Acertada carta de vinos con champán de varios pequeños productores y atento servicio.

Sin olvidar de su canalla planta baja, "Anónimo Club", en la que previa reserva con un código, se puede tomar un picoteo gourmet, un cóctel o una copa en un escenario de lo más especial, con luz tenue y un estilo "chic-underground"

.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Vuelve Café Saigón en un escenario mas vanguardista

Nunca se fue. Tan sólo cerró para reformar sus instalaciones y ahora Café Saigón (www.cafesaigon.es) reabre sus puertas con un escenario más vanguardista y la misma oferta gastronómica vietnamita de siempre, que conquista a todos los públicos. 

La nueva decoración ha corrido a cargo de Germán Álvarez, Director Creativo de Cuarto Interior, cuyo proyecto ha aunado elementos actuales con la esencia colonial del local original.

Con una ubicación inmejorable en la calle María de Molina de Madrid, este restaurante ha añadido a su carta platos como los raviolis de pato, el pato crujiente, el rollizo de langostino con mango y albahaca y el pollo dulce y picante.

Y mantiene clásicos, con infinidad de seguidores, como el pato con berenjena al curry, los nem de pollo, los tallarines al estilo thai o la ensalada de fideos de soja con vieiras. Además, estrena un nuevo degustación para hacer un recorrido por toda su carta.

En la planta baja, han estrenado una gran barra de coctelería y una área más informal de mesas altas, ideales para el picoteo, tomar un cóctel o la primera copa al ritmo de la música de su DJ. Mientras que en la parte de arriba está montado el restaurante con mesas con mantel, chimenea y sofás.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Ronda 14, exitosa cocina de fusión

Ronda 14 abrió las puertas de su primer establecimiento en la localidad de Avilés hace 5 años, acercando al público asturiano la cocina de fusión nikkei con productos de la zona. Ahora repiten fórmula en el barrio de Salamanca de Madrid.


El cocinero peruano Mario Céspedes y su mujer, la asturiana Conchi Álvarez son los artífices de este proyecto que está cosechando grandes éxitos ya en sus primeros meses de apertura. Una carta sencilla con opciones ideales para compartir o comer de picoteo, en la que confluyen aires de la cocina asturiana, de la peruana criolla e influencias chita y nikkei.

Empezamos con un fresco y tiradito sobre crema de ají, un muy bien aliñado tartar de salmón con crujientes de plátano macho y un ceviche con alga wakame. En el capítulo de los niguiris, nos encantó el de hamburguesa de waygu con rocoto y quesos azules asturianos. Muy ricos los roll mar y montaña (unos con langostinos y otros con carne roja).

La idea de Ronda 14 es desarrollar nuevos platos con los productos que ofrece el mercado madrileño y experimentar con nuevos sabores adaptados al público de la capital. De momento, en esta linea, aparecen unas deliciosas gyozas criollas de manitas de cerdo y ternera.

Media docena de postres completan la carta de este restaurante junto a una bodega de unas 70 referencias de la mayoría de zonas productoras de España y vinos internacionales -especialmente blancos- franceses, australianos, alemanes, sudafricana y húngaros.









martes, 1 de diciembre de 2015

La 5ª con Madison y su cocina italoamericana

Nos acercamos a conocer este rincón neoyorquino en Madrid, que antaño ocupó el local del mítico italiano Paper Moon, en el número 55 de la calle Concha Espina. De hecho, le rinden homenaje haciendo varios guiños a la cocina italoamericana en algunos de sus platos como las pizzas o las pastas (nosotros probamos los clásicos "Macarroni&Cheese", y también tienen la clásica con albóndigas).

"La 5ª con Madison" (www.la5conmadison.com) es un agradable local con acogedora e industrial decoración inspirada en los años 50, y con una buena oferta a precios bastante razonables. A la entrada, nos recibe su barra de madera, ideal para tomar cualquiera de sus cócteles o gintonics.

Ya en su comedor, un típico dinner norteamericano, nos espera una amplia carta llena de sugerentes platos. Entre los entrantes, una buena opción para probar un poco de todo es el combo, a base de alitas de pollo, fingers de queso, aritos de cebolla y chicken tenders (buena y ligera fritura). También dos buenas recomendaciones son las minihamburguesas y los langostinos en tempura con salsa siracha, además de varias ensaladas o sopas.


En el capítulo de platos fuertes, junto a las hamburguesas ("La Madison", con foie y cebolla caramelizada, es la especialidad), los clásicos hot dogs y los sandwiches, la lista de carnes es considerable: buena presa ibérica a la parrilla, entrecote, solomillo, pechuga de pollo de corral, costillar ibérico o escalope.

Los mas "dulceros" deberán dejar sitio para degustar cualquiera de sus postres típicamente americanos: brownie, tarta de queso o tarta de zanahoria, entre otros.

martes, 6 de octubre de 2015

Pendón de la Aguilera, un tesoro en la Ribera de Duero

Acaba de salir al mercado Pendón de la Aguilera 2009, el nuevo vino de la bodega Dominio de Cair (www.dominiodecair.com), de la Ribera del Duero. Para conocer donde se elabora, visitamos sus instalaciones, pegadas a la localidad burgalesa de Aranda. Su nombre está inspirado en la cruz del pendón, un montículo rodeado de viñedos y pinares situado frente al mirador de la bodega.

Estamos ante una zona privilegiada para la viticultura, con multitud de tipologías de suelo, las mejores cepas y abundancia de viñas viejas, unión de factores que confieren una diferenciación en el sabor de los vinos.

Esta nueva referencia, que se suma a Cair Cuvée, Cair y Tierras de Cair, procede de una selección de 8 viñedos de tempranillo de mas de 80 años, aunque ni se elabora todos los años, ni siempre se utilizan los 8; sólo se seleccionan los granos de uva de máxima calidad para el Pendón de la Aguilera y tan solo se cosechan entre 1.000 y 1.500 kilos por hectárea.

Con una edición limitada de poco más de 3.000 botellas, fermenta en tinas de madera de 7.000 kilos para pasar después 27 meses de crianza. Además, parte de los beneficios que se obtengan con su venta irán destinados a los familiares de quienes plantaron los viñedos viejos de los que procede, que, de otro modo, estarían destinados a desaparecer.

Es un vino muy complejo en nariz, con numerosos matices afrutados y minerales, así como de especias. Y en la boca es un vino potente, redondo y persistente.

La bodega, que acabó de construirse en 2012, tiene 20 hectáreas de viñedo en propiedad y 90 controladas. Es un lujo recorrer sus modernas instalaciones y catar sus vinos in situ, de la mano tanto de Juan Luis Cañas, alma mater de este proyecto, y su enólogo, Daniel Martínez Benítez.

Nos gustan los vinos de Dominio de Cair (ellos aspiran a hacer "el mejor vino de la Ribera") porque trasmiten la pasión con la que están hechos y ese es un ingrediente que casi nunca falla, como también se encuentra en las otras bodegas del mismo propietario, Luis Cañas y Amaren, en la Rioja alavesa.

jueves, 1 de octubre de 2015

Pago de Vallegarcía, un entorno único para unos vinos únicos

Vallegarcía es una finca, en el marco de un paraje único que conserva una flora y una fauna de gran valor ecológico, que ocupa 1.500 hectáreas, 31 de las cuales están plantadas con viñedos de varietales franceses (merlot, cabernet franc y cabernet sauvignon, syrah, petit verdot y viognier). Y es que los Montes de Toledo, donde se encuentra esta joya, no era una zona con tradición productora de vinos. La afición por este mundo de su propietario, Alfonso Cortina, le llevó a crear una bodega en la que elaborar vinos que se asemejaran a los de Borgoña y Burdeos, en el área de influencia del Parque Nacional de Cabañeros.

En el año 2006 se inauguraban las instalaciones actuales en esta finca, ubicada en la localidad de Retuerta de Bullaque, provincia de Ciudad Real, aunque ya se habían elaborado cosechas anteriores en la bodega Dehesa del Carrizal, con uvas de sus propios viñedos. El diseño y equipamiento son de los más modernos que existen en nuestro país. 

Su punto fuerte es el viñedo, diseñado por el experto australiano Richard Smart, y actualmente reciben el asesoramiento del enólogo Eric Boissenot, como nos explica su director general, Adolfo Hornos, perfecto anfitrión durante toda nuestra jornada.
El edificio se divide en 4 naves, interconectadas para facilitar el trabajo pero independientes, con el fin de mantener la escrupulosa limpieza e higiene que predomina en todas y cada una de las partes del proceso de elaboración: zona de fermentación, sala de barricas, embotelladora-etiquetadora y botellero.

Los vinos que salen de Pago de Vallegarcía se hacen exclusivamente con sus viñedos propios, vendimiados a mano. Cada variedad se vendimia y vinifica por separado para, tras estar una primera fase en barrica francesa, pasar a formar parte del ensamblaje final de cada vino y acabar su crianza en roble.

Nos fascina su Viognier, uno de los blancos más peculiares, complejos y exóticos que se hacen en España -también hacen otro blanco viognier, de nombre Miriade, mas sencillo-. Elaboran un Syrah, de gran personalidad y, con cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot y petit verdot, hacen el vino estrella, Hipperia, mas estructurado y con mayor potencial de crianza que el segundo, Petit Hipperia, con las mismas variedades, pero mas joven, frutal y sencillo de beber. La etiqueta cada año la diseña un artista, teniendo siempre como motivo el caballo, buque insignia de la bodega.